Ahmad y José habían salido hacia los trigales.
Yadira y su abuela se quedaron cuidando de Perla que estaba a punto de dar a luz a gemelos y este hecho era muy insólito, sin embargo estaban muy contentos.
Mientras la vigilaban, ellas estaban hablando sobre la vida en la finca y en el pueblo.
-Lo que yo digo, nieta, es que deberías haberme hablado de ese joven ya que hay una relación tan estrecha entre vosotros, con más motivo si pensabas traerlo aquí.
-Primero me tienes que explicar que entiendes tu por estrecha, y segundo, lo que quería hacer trayéndome a José es que vieses que había alguien que me cuidaba igual de bien que tú.
-Lo que entiendo es que estas saliendo con él y no se lo habías dicho a tu abuela. - ¡Qué! José y yo no estamos saliendo abuela, es solo mi mejor amigo.
-Bueno, lo siento nieta, es que viene con vosotros de improviso y te llevas tan bien con él, ¿qué quieres que piense tu abuela?- preguntó ella con tono apagado.
-Vale, ya está abuela, han nacido sanísimos. Son un potro y una potranca,¿puedo ponerles nombre? porfi.- dijo Yadira cambiando de tema.
-Claro mi sol, ¿cómo se van a llamar?
-Ares y Afrodita, ellos también eran hermanos.
Son unos nombres preciosos cariño
De repente su móvil recibió un mensaje: "Álex y Wisal están saliendo" Elena.
De sus ojos empezaron a brotar las lágrimas a borbotones y salió corriendo del establo.
Ahmad y José acababan de volver de su paseo cuando ella paso corriendo, su primo le preguntó que le pasaba pero José salió detrás de ella.
-¿Qué te pasa tulipán?-él se angustiaba mucho cuando la veía llorar.
-¿Por qué es todo tan injusto?- continuaba llorando. José buscó el foco del dolor de su amiga y lo encontró en su móvil.
-Tulipán, el mensaje te lo ha mandado Elena, ella siempre te está gastando bromas, como cuando te dijo que me iba del país y no era cierto. Espera que lleguemos y lo aclaramos todo vale.
-Vale- se limpió las lágrimas con un pañuelo y luego se rió de la cara tan cómica que había puesto José.
-Vamos, tu abuela nos llamó hace un rato, nos vamos de excursión.
Se montaron en el todoterreno de la abuela, viajaron por la carretera que seguía el Nilo hasta que empezaron a ver arena.
-Abuela, ¿vamos al Valle de los Reyes?- preguntó Yadira ilusionada
-¿Está lleno de tumbas de los faraones verdad?- dijo José con la cara de un niño con un juguete nuevo.
-En efecto vamos hacia allá y si están todos y cada uno de ellos. Hoy iremos a visitar la tumba de Rames II.
Durante dos semanas hicieron más viajes como estos, iban a El Cairo, daban paseos por la finca y visitaron todas las tumbas del Valle de los Reyes.
José se había hecho muy amigo de Ahmad, charlaba casi todas las tardes con la abuela de Yadira y se había ganado su respeto.
El día de su partida todos se despidieron con la promesa de volver al verano próximo, incluido José.
El viaje de vuelta se les pasó muy rápido, Yadira y su amigo tendrían toda una semana para contarles a sus amigos sus aventuras.
viernes, 14 de febrero de 2014
sábado, 8 de febrero de 2014
capitulo 2: Un Jueves Especial
Cuando llegó a clase de dibujo, Yadira, cogió un caballete y unos lapiceros, buscó una silla y se sentó cerca de Lourdes. Ellas eran amigas desde niñas, Yadira tenía una foto en su habitación en la que salían juntas, su amiga era muy inteligente y una gran dibujante. La profesora de dibujo les dijo que hoy empezarían con los desnudos, toda la clase estalló en pequeñas risitas de complicidad, todas menos las amigas, ellas estaban acostumbradas a pintar desnudos. Pero para su sorpresa el modelo de hoy era Álex, todas se le quedaron mirando mientras se desnudaba. Yadira se puso colorada tras ver la fila de abdominales bien marcados, se escondió tras el caballete y se centró en dibujar su cara y la parte superior, tanto que, al terminar la clase, apenas había perfilado los abdominales. la profesora le corrigió el trabajo y la regañó por haber tardado tanto. Wisal fue a hablar con ella, le preguntó por la clase y Yadira enrojeció como u tomate. -Calla, que nuestro modelo de hoy era Álex y estábamos dibujando desnudos, casi me desmayo de la impresión. -Olvídate de Álex, ¿vas a venir a la fiesta de esta noche? -Tengo que preguntárselo a mis padres, si me dejan te llamo esta tarde. Se tranquilizó y fue hasta su taquilla para recoger su móvil y los materiales de la clase siguiente: E.Física. -Genial- piensa, no se le da demasiado bien la asignatura- menos mal que José estará conmigo. Nada mas nombrarlo, él, apareció por detrás con una cajita pequeña, plateada por fuera y blanca con corazones rojos por dentro, contenía su regalo de cumpleaños, una pulsera hecha con botones y cuentas de sus tonos preferidos de índigo, marron, amarillo, verde, azul, morado, rojo, rosa, gris y blanco. El único que le hacía regalos como esos era él, ya que la conocía muy bien. Todavía se acordaba del primer regalo que le había hecho José, ella había llegado a España en Navidad y a la primera persona que conoció fue a él, se conocieron delante del gigantesco árbol de navidad del pueblo, el día de su cumpleaños él la sorprendió con una maqueta que recreaba esa escena, estaba todo; el árbol, la ropa era exactamente igual a la que llevaban y recreados perfectamente estaban los pórticos de la plaza, el suelo adoquinado y a lo lejos, la chocolatería en la que se habían sentado a conversar. -Feliz cumpleaños, tulipán- le dijo esperando la reacción de su amiga. -Gracias José, llegas siempre en el momento justo, ahora mismo estaba pensando en ti- le dedicó una sonrisa de esas que quitan el aliento. -Ah, si, y en que estabas pensando exactamente- preguntó con interés. -Pues en que nos toca e. física y que me alegra que estemos juntos- contestó ella. -Bien vámonos a clase- dijo él. La clase pasó relativamente rápido al igual que el resto del día. Volvió andando a casa con Lourdes, se despidió de ella y siguió adelante hasta llegar a su destino. Cuando llegó, su familia le preguntó por su día, la felicitaron y le regalaron esos cascos que tanto le habían gustado en la tienda. Después de hacer los deberes habló con sus padres para que la dejaran ir a la fiesta, cuando le dijeron que sí llamó a Wisal. - Recuerda que es una fiesta de disfraces- le comentó su amiga. -Vale, tengo el disfraz perfecto- le dijo Yadira de forma enigmática. Tres horas más tarde, salía de su casa vestida de Cleopatra. Cuando llegó a la fiesta una vieja esfinge le tapó los ojos y le dijo. -Soy vieja y sabia pero también aguda y hábil, ¿quién soy? -Espera que piense, la única esfinge de la fiesta tienes que ser...Botas el de Dora la Exploradora. jajajaja -Muy graciosa tulipán pues no que soy José- y correspondió a su amiga con una nueva risa. -Ya lo sabía tonto, anda deja que voy a por una copa. Yadira habló con todos sus amigos, ero sobre todo estuvo hablando con un cautivador y apuesto pirata caribeño. José y Wisal los miraba preguntándose quien sería aquel muchacho. Wisal pensaba que estaba muy bien y que ojalá se hubiera fijado en ella, sin embargo José no lo miraba con buenos ojos, pensaba que era muy egoísta por quedarse a la chica más guapa de la fiesta, pero más tarde recordó que sus padre le habían dado permiso para ir a Egipto y que disfrutaría de la atención completa de su amiga durante dos semanas. A medianoche, José y Yadira se fueron, de camino a casa de ella, él le confirmó que se irían juntos a Egipto. El día siguiente se pasó aún más rápido que el anterior
viernes, 7 de febrero de 2014
capitulo 3: Viaje a Egipto
Eran las 3.30 de la madrugada, todos en la casa estaban despiertos terminando de guardar los regalos de última hora. Cogieron botellas de agua para el viaje y comenzaron a meter las maletas en el coche. cuando terminaron esta tarea se dirigieron a casa de José.
Cuando llegaron a su casa, él, se estaba despidiendo de su madre, llevaba puestos unos pantalones marrones que le llegaban hasta la rodilla, una camiseta verde ajustada al torso, unas sandalias y una gorra donde se podía leer:"Manchester". Estaba segura que sobre su cabello reposaban sus inseparables gafas de sol, las que llevaba a todas partes.
Amún, el padre de Yadira,lo ayudó a colocar sus maletas en la parte trasera del coche y luego lo ayudó a colocarse en un asiento cerca de la ventana.
Cuando por fin llegaron al aeropuerto, eran las 5.00 de la mañana, facturaron sus maletas y esperaron la salida del avión, momento que aconteció dos horas y cuarenta y cinco minutos más tarde. Cuando entraron al avión vieron que ocupaban una fila entera por lo que el hermano mayor de Yadira, José y ella se sentaron a un lado. Fue un viaje relativamente cómodo ya que una azafata los acompañó durante todo el viaje, porque el hermano pequeño de Yadira no era capaz de conciliar el sueño.
Cuando llegaron a El Cairo, la abuela los estaba esperando a la salida del avión.
-¡Abuela!- gritó Yadira-Que guapa estas mi niña, y que grande eres, pronto alcanzarás a tu primo- la saludó su abuela dándolo un fuerte abrazo.
-¿Quién es este jovencito?- preguntó muy interesada porque nadie se lo había presentado.
-Mamá,este es José, un amigo de Yadira- le contestó su hijo abrazándola con precaución. Su madre tenía la friolera de 90 años ya.
-Encantada de conocerte José, siempre me gusta cuando Yadira me presenta amigos suyos- miró con discreción a su nieto. Mas tarde tendrían que hablar de ello.
-Yo también estoy encantado de conocerla, señora, tulipán me ha hablado mucho de usted- se dirigió a ella con muchísimo respeto porque sabía lo importante que era su abuela para Yadira.
-Abuela, vámonos a casa que tengo mucho que contarte- había creado una situación tensa sin quererlo- José me llama tulipán, dice que le recuerdo aun hermoso tulipán rojo, a mi me gustan mucho las flores así que le dejé que me llamase así.- contestó sin querer a la pregunta que su abuela se estaba haciendo en ese justo momento.
-Cómo sabías.., déjalo, vayámonos, Ahmad te echa mucho de menos, lleva días hablando de ti.
-¿Quién es Ahmad?- estaba intranquilo porque Yadira nunca le había hablado de ese chico.
-Es mi primo mayor, tendrá unos veinte años, llevo sin verle desde que tenía siete años- contestó Yadira- le quiero mucho.
-Me gustaría conocerle, si es tan importante para ti sería importante que lo conociese.-Dijo José de forma más calmada.
Se montaron en en todoterreno de la abuela y se dirigieron a la finca.
-Qué bien está todo, hace mucho que no veía los animales tan grandes,¿cuánto queda para recoger la cosecha?- preguntó Yadira. A ella siempre le había gustado la vida del campo, en las lejanas tardes de su infancia acompañaba a su abuelo en sus largos paseos por la finca.
-Tu abuelo se encargaba del campo, ahora lo lleva Ahmad, puedes preguntarle cuando llegues.
-Esto es el paraíso- dijo José- por aquí se pueden dar largos paseos, ¿me acompañarás en mis paseos matutinos Yadira?
- Ja, ja, ja claro guapo- contestó Yadira, la idea era realmente buena.
- ja, ja, mi tulipán siempre me haces reír- rió nostálgicamente.
-Me gusta verte reír primita.- dijo Ahmad cuando llegaron a su lado riendo- que grande estas- le abrazó en cuanto ella se tiró a sus brazos.
- Cuanto te he echado de menos- dijo Yadira llorando entre sus brazos. cuanto has crecido- dijeron ambos simultáneamente acto seguido estaban riendo juntos entre lágrimas.
Mientras tanto en España...
Tic, tic, tic... un mensaje suena en el móvil de Wisal. "Nunca había visto una tigresa más guapa" Álex.
- Este tío no se cansa, me habría mandado veinte mensajes hoy- dijo cansinamente Wisal.
-Pero si está muy bien- espetó Lourdes.
- Ya, pero, podría saber lo que quiere, antes de la fiesta solo era mi amigo, lo que no sé es de que iba vestido él porque no lo reconocí.
- Pero si ahora intenta algo contigo, deberías aprovecharlo.
- Bueno tengo que pensarlo- concretó la joven.
- Bien señoritas, ¿cómo les va el día?- preguntó Miguel, un compañero de clase- gracias por preguntar.- Lourdes parecía tonta con el movimiento airado del cabello- de nada guapa, no es molestia.
Se iba ya, cuando llamó a Lourdes con la mano. Le pidió el teléfono para poder llamarla.
Volvió junto a Wisal y le dijo que tenía una cita.
-Bien he decidido que le voy a dar una oportunidad a Álex.
Tic, tic, tic un nuevo mensaje
- Quedemos. Álex
-Lugar y hora. Wisal
-Hoy, el parque, a las siete. Álex
-Allí estaré. Wisal
-Besos. Álex
-Besos. Wisal
-Bien ya he quedado con él, ahora queda lo más dificil, que me pongo.
-Tranquila, ven a mi casa esta tarde, yo pongo la ropa, tú los complementos- adjudicó Lourdes.
En casa de Lourdes, Wisal está histérica.
-¡Es el décimo vestido que me pruebo, no me queda ninguno bien!- gritaba ella casi llorando.
-Wisal, tranquilízate, este es el definitivo, póntelo con este bolso- señalo un bolso azul marino- y con estos zapatos- señaló unas botas a juego con el bolso.
Tras unos minutos, Wisal dijo:
-AGH, es este, gracias guapísima, me has salvado la vida, bueno me voy- que lo pases bien con Álex, luego me lo cuentas todo.
transcurrida media hora Wisal llegó al parque, donde, para su sorpresa, Álex, ya la esperaba.
-¿Llevas mucho tiempo esperando?- preguntó Wisal angustiada.
-No te preocupes, acabo de llegar. Te vi venir hacia acá y quise darte una sorpresa llegando primero, ya que normalmente somos los tíos los que llegamos tarde, y quería cambiar esa situación
-Menudo alivio.- declaró la chica
-Bien, demos un paseo,¿te parece?
Pasearon toda la tarde, hablando de todo un poco y de nada en concreto a la vez. Se estaban conociendo y abriendo sus corazones a aquel que estaba al otro lado escuchando.
Estaban dando pasos agigantados hacia una profunda y bonita amistad. se separaron con un abrazo y la promesa de que seguirían quedando para charlar.
En otro lugar de la ciudad Lourdes sellaba con un beso un amor infinito hacia Miguel. Su cita había tomado una dirección muy bonita en la que ambos estaban descubriendo los desvaríos y estupideces del primer amor.
BUENO ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO ESTE CAPITULO, INTENTARE ESCRIBIR TODOS LOS VIERNES PARA NO ATOSIGAROS DURANTE LA SEMANA. Y AUNQUE SE QUE NO SOIS MUCHOS LOS QUE LEÉIS ESTO QUE SEPÁIS QUE PARA MI SOIS LOS MAS IMPORTANTES.
Cuando llegaron a su casa, él, se estaba despidiendo de su madre, llevaba puestos unos pantalones marrones que le llegaban hasta la rodilla, una camiseta verde ajustada al torso, unas sandalias y una gorra donde se podía leer:"Manchester". Estaba segura que sobre su cabello reposaban sus inseparables gafas de sol, las que llevaba a todas partes.
Amún, el padre de Yadira,lo ayudó a colocar sus maletas en la parte trasera del coche y luego lo ayudó a colocarse en un asiento cerca de la ventana.
Cuando por fin llegaron al aeropuerto, eran las 5.00 de la mañana, facturaron sus maletas y esperaron la salida del avión, momento que aconteció dos horas y cuarenta y cinco minutos más tarde. Cuando entraron al avión vieron que ocupaban una fila entera por lo que el hermano mayor de Yadira, José y ella se sentaron a un lado. Fue un viaje relativamente cómodo ya que una azafata los acompañó durante todo el viaje, porque el hermano pequeño de Yadira no era capaz de conciliar el sueño.
Cuando llegaron a El Cairo, la abuela los estaba esperando a la salida del avión.
-¡Abuela!- gritó Yadira-Que guapa estas mi niña, y que grande eres, pronto alcanzarás a tu primo- la saludó su abuela dándolo un fuerte abrazo.
-¿Quién es este jovencito?- preguntó muy interesada porque nadie se lo había presentado.
-Mamá,este es José, un amigo de Yadira- le contestó su hijo abrazándola con precaución. Su madre tenía la friolera de 90 años ya.
-Encantada de conocerte José, siempre me gusta cuando Yadira me presenta amigos suyos- miró con discreción a su nieto. Mas tarde tendrían que hablar de ello.
-Yo también estoy encantado de conocerla, señora, tulipán me ha hablado mucho de usted- se dirigió a ella con muchísimo respeto porque sabía lo importante que era su abuela para Yadira.
-Abuela, vámonos a casa que tengo mucho que contarte- había creado una situación tensa sin quererlo- José me llama tulipán, dice que le recuerdo aun hermoso tulipán rojo, a mi me gustan mucho las flores así que le dejé que me llamase así.- contestó sin querer a la pregunta que su abuela se estaba haciendo en ese justo momento.
-Cómo sabías.., déjalo, vayámonos, Ahmad te echa mucho de menos, lleva días hablando de ti.
-¿Quién es Ahmad?- estaba intranquilo porque Yadira nunca le había hablado de ese chico.
-Es mi primo mayor, tendrá unos veinte años, llevo sin verle desde que tenía siete años- contestó Yadira- le quiero mucho.
-Me gustaría conocerle, si es tan importante para ti sería importante que lo conociese.-Dijo José de forma más calmada.
Se montaron en en todoterreno de la abuela y se dirigieron a la finca.
-Qué bien está todo, hace mucho que no veía los animales tan grandes,¿cuánto queda para recoger la cosecha?- preguntó Yadira. A ella siempre le había gustado la vida del campo, en las lejanas tardes de su infancia acompañaba a su abuelo en sus largos paseos por la finca.
-Tu abuelo se encargaba del campo, ahora lo lleva Ahmad, puedes preguntarle cuando llegues.
-Esto es el paraíso- dijo José- por aquí se pueden dar largos paseos, ¿me acompañarás en mis paseos matutinos Yadira?
- Ja, ja, ja claro guapo- contestó Yadira, la idea era realmente buena.
- ja, ja, mi tulipán siempre me haces reír- rió nostálgicamente.
-Me gusta verte reír primita.- dijo Ahmad cuando llegaron a su lado riendo- que grande estas- le abrazó en cuanto ella se tiró a sus brazos.
- Cuanto te he echado de menos- dijo Yadira llorando entre sus brazos. cuanto has crecido- dijeron ambos simultáneamente acto seguido estaban riendo juntos entre lágrimas.
Mientras tanto en España...
Tic, tic, tic... un mensaje suena en el móvil de Wisal. "Nunca había visto una tigresa más guapa" Álex.
- Este tío no se cansa, me habría mandado veinte mensajes hoy- dijo cansinamente Wisal.
-Pero si está muy bien- espetó Lourdes.
- Ya, pero, podría saber lo que quiere, antes de la fiesta solo era mi amigo, lo que no sé es de que iba vestido él porque no lo reconocí.
- Pero si ahora intenta algo contigo, deberías aprovecharlo.
- Bueno tengo que pensarlo- concretó la joven.
- Bien señoritas, ¿cómo les va el día?- preguntó Miguel, un compañero de clase- gracias por preguntar.- Lourdes parecía tonta con el movimiento airado del cabello- de nada guapa, no es molestia.
Se iba ya, cuando llamó a Lourdes con la mano. Le pidió el teléfono para poder llamarla.
Volvió junto a Wisal y le dijo que tenía una cita.
-Bien he decidido que le voy a dar una oportunidad a Álex.
Tic, tic, tic un nuevo mensaje
- Quedemos. Álex
-Lugar y hora. Wisal
-Hoy, el parque, a las siete. Álex
-Allí estaré. Wisal
-Besos. Álex
-Besos. Wisal
-Bien ya he quedado con él, ahora queda lo más dificil, que me pongo.
-Tranquila, ven a mi casa esta tarde, yo pongo la ropa, tú los complementos- adjudicó Lourdes.
En casa de Lourdes, Wisal está histérica.
-¡Es el décimo vestido que me pruebo, no me queda ninguno bien!- gritaba ella casi llorando.
-Wisal, tranquilízate, este es el definitivo, póntelo con este bolso- señalo un bolso azul marino- y con estos zapatos- señaló unas botas a juego con el bolso.
Tras unos minutos, Wisal dijo:
-AGH, es este, gracias guapísima, me has salvado la vida, bueno me voy- que lo pases bien con Álex, luego me lo cuentas todo.
transcurrida media hora Wisal llegó al parque, donde, para su sorpresa, Álex, ya la esperaba.
-¿Llevas mucho tiempo esperando?- preguntó Wisal angustiada.
-No te preocupes, acabo de llegar. Te vi venir hacia acá y quise darte una sorpresa llegando primero, ya que normalmente somos los tíos los que llegamos tarde, y quería cambiar esa situación
-Menudo alivio.- declaró la chica
-Bien, demos un paseo,¿te parece?
Pasearon toda la tarde, hablando de todo un poco y de nada en concreto a la vez. Se estaban conociendo y abriendo sus corazones a aquel que estaba al otro lado escuchando.
Estaban dando pasos agigantados hacia una profunda y bonita amistad. se separaron con un abrazo y la promesa de que seguirían quedando para charlar.
En otro lugar de la ciudad Lourdes sellaba con un beso un amor infinito hacia Miguel. Su cita había tomado una dirección muy bonita en la que ambos estaban descubriendo los desvaríos y estupideces del primer amor.
BUENO ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO ESTE CAPITULO, INTENTARE ESCRIBIR TODOS LOS VIERNES PARA NO ATOSIGAROS DURANTE LA SEMANA. Y AUNQUE SE QUE NO SOIS MUCHOS LOS QUE LEÉIS ESTO QUE SEPÁIS QUE PARA MI SOIS LOS MAS IMPORTANTES.
lunes, 27 de enero de 2014
Capítulo 1: La clase de Historia
- carlomagno tuvo tal poder que el dia de navidad del año 800 fue coronado emperador por el Papa en...- explicaba el sr. Gómez cuando las chicas llegaron a clase. - Buenos dias... sr. Gómez como lleva el dia- dijo Yadira con gesto culpable, mientras Lourdes se escondia tras ella. - Señoritas, es la tercera vez esta semana que llegan tarde, ¿no les parece lamentable? - ¡ Lo sentimos mucho profesor, no volverá a pasar!- dijo Lourdes muy avergonzada. - ¡ Sientensé señoritas!- gritó el Sr. Gómez. Las chicas se desplazaron con tal celeridad que la estela que dejaron no se había ido hasta unos segundos después de haberse sentado. - Otra vez tarde chicas, se está convirtiendo en costumbre- les dijo José, su compañero de pupitre. - Dejaló ya, José, no era nuestra intención llegar tarde, ha sido culpa de mi despertador- yadira simpatizaba mucho con ese chico, era alto con pelo negro aplastado, unos ojos verdes que atraían miradas y un cuerpo que Yadira visualizaba como el mismísimo David de Miguel Ángel. era capaz de pasar horas hablando y contándole sus problemas, él era capaz de resistir siempre a su lado y ayudarla con sus consejos, en definitiva era un gran amigo al que esperaba no perder nunca. - Tenemos que hablar, luego, tranquilos- le dijo él. - vale, en el descanso hablamos- contestó esperanzada ya que necesitaba a su amigo más que nunca. Tres minutos más tarde Yadira estaba inmersa en la clase. Contestó a las preguntas del profesor, pero su mente trabajaba a la par de la maquinaria de un reloj, no paraba de pensar que tendría que decirle su amigo. El profesor de historia salió un momento de clase y Wisal se acercó a su mesa para cotillear. -¿ Por qué habéis llegado tarde?- preguntó Wisal. -¡ Me quedé dormida! ¿vale?- expresó, casi gritando Yadira. - Ya, tranquila solo era una pregunta- la tranquilizó Wisal. - Chicas, tranquilízense, o tendré q hablar con la srta. Madroño sobre su comportamiento irregular- dijo José casi riéndose desde la otra punta de la clase. - Que pasa aqui señores- la srta. Aguirre, la profesora de lengua, apareció de repente en la puerta- donde esta su profeosr. - Ha ido a hacer fotocopias- José no paraba de reir. - Bien, cállense, y espérenlo aquí- les dijo. cuando volvió el profesor todos estaban tranquilos, realizando sus ejercicios, acción que le agradó mucho. media hora mas tarde los alumnos salían del aula comentando o tarde que llegaba últimamente a clase Yadira, no se lo explicaban ya que ella era una buena chica. José, sin embargo, fue directo hacia su compañera: - ¿Me concede el honor de parlamentar con usted unos instantes?- dijo él en plan gracioso. -Está siendo usted muy cortés estos días, qué querrá nos cuestionamos- contestó Yadira siguiéndole la broma. -Fuera coñas, tenemos que hablar, me lo as prometido hace una hora, ¿no te acuerdas? -Vamos guasón, hablemos pero si es mucho lo dejamos para el almuerzo. -No es mucho, tú tienes que contarme más estoy seguro-dijo muy serio. -Ahora soy yo quien te pide que te rias un poco- continuó Yadira. -Ven a esta sala- dijo señalando una puerta- aquí hablaremos mejor. Juan, Elena y Miguel observaban la escena desde el fondo del pasillo. Álex, un chico de último curso, hablaba con Wisal sobre una fiesta que iban a celebrar en su casa. Yadira estuvo unos minutos observando, hasta que José le cortó: -¡Ejem!, ¿me acompañas o vas a seguir babeando?- dijo con una actitud no muy complaciente ni abierta a replicas. -Si, por supuesto- reaccionó ella, echando un último vistazo a la imagen que dejaba atrás. -De acuerdo, que era tan importante para que me saques del pasillo casi a rastras- pregunta Yadira con gesto preocupado, muy poco habiual en ella. -Solo quería sacarte del embobamiento, no se que os pasa a las tias que veis a uno de último curso y se os borra el disco duro;"con lo sencillo que es mirar en tu mismo curso"- eto lo dice mas para si mismo que para ella- la que tiene que hablar, eres tú o eso me ha parecido durante la clase. -La verdad es que sí, recuerda que faltan solo tres días para que vaya a visitar a mi abuela, estoy que no estoy, pero durante las vacaciones voy a echar de menos esto, si al menos alguno se viniese conmigo... Me encantaría que mi abuela te conociera, siempre se ha preocupado por mi y saber que hay alguien que cumple esa funcion por ella la haría muy feliz. -Yo podría preguntarle a mis padres si me puedo ir contigo, siempre he querido viajar a El Cairo. -!Harías eso por mi?- ella se lanza a sus brazos dando por hecho que irían juntos a Egipto. A José la idea le entusiasma, dos semanas visitando todas las reliquias del mundo Egipcio junto a su amiga, si sus padres le dejaban ir serían sus mejores vacaciones de Semana Santa de su vida. -Me.. estás.. aplastando...- dice José con esfuerzo transcurrido un largo minuto. -Ups, lo siento, es que la idea me ha entusiasmado. -No te preocupes a mi también me ha ilusionado. -Gracias por estar siempre ahí José, eres el mejor amigo que he tenido nunca. -Anda, tulipán, no exageres, cuando encuentres a alguien te olvidarás de mi- dijo nostálgicamente. -No digas estupideces estaremos siempre juntos, vamos a hacer un pacto, no separarnos nunca,¡vale?- Yadira rebosa alegría y positivismo. -Claro que sí, tulipán- él quería creer a su amiga pero sabía que cuando conociese a alguien lo olvidaría, aunque no sabe que ese momento será antes de lo que imagina. la sonríe con una sonrisa radiante y ligeramente torcida, que sabe, es la favorita de su amiga. Estubieron sonriéndose hasta que sonó el timbre de la siguiente clase, corrieron juntos como niños hacia las taquillas y luego se despidieron con una risa.
introduccion: la mañana de yadira
- ¡Levántate de una vez!- dijo su madre a voz en grito. Eran las 6:30 de la mañana, iba a llegar tarde.
- Ya voy mamá, estoy saliendo de la ducha, no me atosigues.- dijo Yadira, una joven de apenas quince años con un pelo rojo marcado por unos rizos compactos, de ojos grandes de un ligero color avellana, una nariz perfilada, con un olluelo en la mejilla y una sonrisa incesante que contagiaba positividad.
Desayunó rápidamente un vaso de leche y salió de su casa como una bala hacia la casa de Lourdes una de sus amigas.
- ¿Otra vez el despertador?- adivinó su amiga al verla llegar a duras penas a la puerta de su casa.
- no es mi culpa, se que debería comprar otro pero me gusta demasiado, te prometo que mañana compro otro.- le replicó Yadira.
- Yo solo digo que por mucho que extrañes a tu abuela, comprenderá que compres otro despertador,¿cuánto llevas con él, siete años?- preguntó Lourdes con retintín.
- Ja, ja muy graciosa estás hoy, pero espera a que el sr. Gómez nos regañe por llegar tarde, dejemos la charla y vámonos a clase- cesó Yadira y comenzaron a andar hacia el instituto del que solo las separaban un par de minutos andando.
- Ya voy mamá, estoy saliendo de la ducha, no me atosigues.- dijo Yadira, una joven de apenas quince años con un pelo rojo marcado por unos rizos compactos, de ojos grandes de un ligero color avellana, una nariz perfilada, con un olluelo en la mejilla y una sonrisa incesante que contagiaba positividad.
Desayunó rápidamente un vaso de leche y salió de su casa como una bala hacia la casa de Lourdes una de sus amigas.
- ¿Otra vez el despertador?- adivinó su amiga al verla llegar a duras penas a la puerta de su casa.
- no es mi culpa, se que debería comprar otro pero me gusta demasiado, te prometo que mañana compro otro.- le replicó Yadira.
- Yo solo digo que por mucho que extrañes a tu abuela, comprenderá que compres otro despertador,¿cuánto llevas con él, siete años?- preguntó Lourdes con retintín.
- Ja, ja muy graciosa estás hoy, pero espera a que el sr. Gómez nos regañe por llegar tarde, dejemos la charla y vámonos a clase- cesó Yadira y comenzaron a andar hacia el instituto del que solo las separaban un par de minutos andando.
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